domingo, 23 de agosto de 2009

Reflexion

Estuve parado en campo abierto aún antes del amanecer.

Vi al sol asomarse tibiamente por el horizonte.

Al medio día se posó sobre mi cabeza y finalmente se escondió detrás de las montañas.

Recién al anochecer, saqué mi libreta de anotaciones y escribí:

"¡Qué hermoso día que he desperdiciado!"


1 comentario:

Nanete dijo...

La vida contenplativa es lo que tiene, que no se vive...

Da gusto volver a pasarse por aquí.